¿Cómo evitar la eterna búsqueda de la aprobación de un arte?

Me atrevo a decir que todos como diseñadores nos hemos encontrado en más de alguna ocasión con ese interminable camino para recibir aprobación en alguno de nuestros proyectos, es decir… Ese eterno intento de enviar miles de propuestas y siempre recibir comentarios negativos y sugerencias de cambios porque entre las 50,000 opciones que se trabajan, nada se adapta a lo que el cliente tiene en mente. (Quienes no se han encontrado en estas situaciones créanme cuando les digo que les pasará, tarde o temprano pasará).

En estos casos, ¿Somos nosotros quienes no estamos dando lo mejor de nuestro talento? ¿Acaso estamos haciendo algo malo? ¿Es la inspiración la que está fallando? ¿O es que no estamos poniendo atención a lo que el cliente quiere? Cada una de estas respuestas tiene probabilidades de estar influyendo a lo largo del eterno proceso, pero no es nada que no pueda solucionarse (o evitarse) con una serie de tips y consejos para evitar caer en una situación de desesperación y desgaste que afecta tanto al cliente como a nosotros como diseñadores.

Veamos, repasemos lo que sucede generalmente en estos casos, tomando como ejemplo para el resto de post el desarrollo de un logotipo, generalmente es este el proceso:

Evitemos este ir y venir entre el cliente y nosotros, al menos en mi caso personal he intentado una serie de tips que me han ayudado a evitar extender el proceso (o a evitarlo en algunos casos) y son precisamente esos tips los que quiero compartirles para que cada día haya menos clientes y diseñadores atrapados en esta eterna búsqueda de una aprobación:

1. COMUNICACIÓN DESDE EL INICIO

Verifiquemos desde un inicio contar con toda la información necesaria para tener una idea más clara de lo que el cliente tiene en mente, una cosa que me ha ayudado en varias ocasiones es solicitar referencias del cliente que puedan ejemplificar un poco lo que espera de nuestro diseño, esto nos es útil, pues aunque las referencias recibidas no sean exactamente lo que nosotros somos capaces de diseñar, pero sí nos ayudan a ver el tipo de composiciones, jerarquías y hasta colores por los que se inclina el cliente en cuanto a lo que nos solicita. (Eso sí, dejemos claro que por más que una referencia les haya gustado no podemos hacerla igual).

2. EVITEMOS CANTIDADES INMENSAS DE PROPUESTAS

Al enviar propuestas de logos, por ejemplo, evitemos 2 cosas:
a. Enviar demasiadas opciones
b. Enviar propuestas en números pares
Esto puede sonar extraño, pero realmente es más fácil tomar una decisión cuando no contamos con tantas opciones a elegir y las propuestas que tenemos ante nosotros son un número impar (de preferencia 3 ó 5) porque de esta forma se evita caer en esos comentarios de regreso en que debemos combinar la tipografía del logo 1 con colores del logo 4, ícono del 2, pero con una forma más parecido al 8. Mientras menos opciones ve el cliente más fácil se hace la toma de decisión porque se entra en el proceso de descartar el que no le parezca por completo, el que podría funcionar con modificaciones y el que tiene más probabilidades de ser aplicado.

Descartemos nosotros mismos entre los logos que realicemos en el proceso de bocetaje y enviemos aquellos 3 a 5 logos que nos capturaron y enviémoslo siempre con racional para cada propuesta para que comprenda por qué estamos haciendo lo que proponemos.

3. QUE SIGA LA COMUNICACIÓN

Si recibimos comentarios como “No son lo que tenía en mente”, “Me gustan, pero probemos con nuevas opciones” o similares busquemos volver a reunirnos con el cliente, que nos cuente qué le gusto, qué no le gusto y por qué, ya que así podemos tener una base más amplia de información para el desarrollo de las segundas propuestas.

4. PIDAMOS OPINIÓN

Cada etapa de propuestas que debamos realizar pidamos siempre opiniones o comentarios, de esta forma nos aseguramos que las opciones que enviamos son entendidas y aceptadas por personas ajenas a nosotros mismos.

5. NO HAGAMOS SÓLO LO QUE EL CLIENTE PIDE, PROPONGAMOS TAMBIÉN

En ocasiones los comentarios del cliente pueden ser muy puntuales (Como lo que les digo de mezclar tipografía A con color C e ícono B con forma D), por lo que en las nuevas propuestas que enviemos en respuesta a dichos comentarios es muy recomendable hacer 1 opción que sí tenga esas mezclas solicitadas y otra con nuestra recomendación, ojo que cuando se llega a etapa 3 en adelante de las propuestas ya no es necesario enviar de 3 a más opciones, con dos que enviemos nos ahorraremos el exceso de opciones descartadas y facilitaremos a nuestro cliente la toma de decisión.

Para terminar este post digamos en pocas palabras que hay formas en que podemos organizarnos para evitar el proceso a toda costa, busquemos evitar el cansancio de este eterno proceso con el cliente, ampliemos la comunicación cuando sea posible, etc. Muchas veces puede o no influir mucho el tipo el tipo de cliente, pero en nuestras manos estará hacer todo lo posible por marcar límites y hacer todo lo posible por dar nuestras mejores opciones en cada etapa de propuesta (Esto se logra siempre y cuando no sea la etapa 17 de cambios… me ha sucedido y en memoria a esa eterna búsqueda de la aprobación escribo este post).

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